En medio del creciente debate por el endeudamiento de las familias argentinas, un informe comenzó a viralizarse y se transformó en uno de los análisis más comentados de las últimas horas.
El estudio es de Matías Fernández, socio de la consultora Pública, y tiene una particularidad que lo diferencia de casi todo lo publicado hasta ahora sobre la mora de las familias.
No trabajó con una encuesta ni con una muestra.
Descargó la base completa de la Central de Deudores del Banco Central, analizó millones de registros, siguió su evolución durante 24 meses y cruzó la información con datos del padrón de ARCA.
El resultado emerge como uno de los informes más minuciosos realizados hasta ahora sobre el crecimiento de la morosidad en el país.
El trabajo muestra cuántas personas tienen al menos una deuda en situación de mora, qué montos adeudan, cuáles son los grupos etarios más afectados y cómo se distribuyen los incumplimientos entre bancos, fintech, empresas de crédito y otros prestamistas.
La mora se duplicó
El relevamiento cuenta con una diferencia en relación a las estadísticas tradicionales sobre morosidad. Mientras la mayoría de los indicadores se concentran en el monto total de los préstamos que registran atrasos, el informe de Matías Fernández contabiliza personas.
5.859.104 argentinos tienen al menos una deuda en mora.
Pero eso no implica que millones de argentinos tengan deudas millonarias.
Todo lo contrario.
El 17% de los morosos debe menos de $100 mil.
Al elevar el corte hasta $150 mil aparece casi una cuarta parte de todos los casos.
Y casi el 40% debe menos de un salario mínimo vital y móvil.
La concentración aparece en el otro extremo.
El 14,5% de los morosos que más debe concentra el 73% de todo el dinero impago.
La deuda mediana se ubica alrededor de $643 mil, mientras que el monto total en mora asciende a unos $17,79 billones.
Eso permite comprender por qué contar personas y contar pesos produce dos fotografías diferentes de la crisis.
Un dato que enciende alarma
Hay un capítulo del relevamiento se enfoca que está ocurriendo con los argentinos de entre 18 y 25 años.
En dos años hubo una alta incorporación de jóvenes al sistema financiero.
La proporción de personas de entre 18 y 25 años con alguna deuda registrada subió del 16,8% al 23,3%.
Esto representa 338.624 jóvenes adicionales con deuda, un incremento del 38% en un grupo cuya población prácticamente no registró variaciones durante el período analizado.
La mora entre los jóvenes endeudados saltó del 24,7% al 40,8%.
Es decir: más de 4 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 25 años que tienen una deuda registrada ya están en mora.
La deuda mediana impaga de este grupo se ubica en torno a los $282.000.
La distribución de la mora entre los jóvenes presenta diferencias según la provincia.
En Catamarca, 13,5 de cada 100 jóvenes de entre 18 y 25 años se encuentran en mora. En San Luis, la proporción llega a 13,2 cada 100 y en San Juan y La Rioja alcanza 12,5. En la Ciudad de Buenos Aires el indicador se ubica en 5,4 jóvenes morosos cada 100.
Electrodomésticos: 4 de cada 10 no pagan
La morosidad también se extendió a otros canales de financiamiento utilizados por los hogares.
En las empresas de electrodomésticos y artículos para el hogar, entre las que aparecen Frávega, Cetrogar, Naldo y Megatone, el 41,7% de las personas que tomaron crédito se encuentra en mora.
La deuda mediana de estos casos ronda los $672.000.
Las tarjetas vinculadas con supermercados también presentan niveles elevados de incumplimiento. Los productos asociados a cadenas como Coto, Carrefour, Cencosud y La Anónima registran una tasa de mora superior al 30%.
El comportamiento muestra que los atrasos no están concentrados exclusivamente en el sistema bancario, sino que abarcan distintas modalidades utilizadas por los hogares para financiar consumos.
Mercado Pago registra una alta cantidad de morosos pero por montos menores
Otro de los puntos considerados es el rol de Mercado Pago y Mercado Libre dentro del mercado de crédito.
El informe indica que tiene más de 6,5 millones de personas con deuda registrada, una cifra vinculada con la estrategia de ampliar el acceso al financiamiento entre personas que anteriormente tenían una relación limitada con el sistema bancario.
Sin embargo, los montos son diferentes a los observados en los bancos.
La deuda mediana en mora de Mercado Libre es de $116.000, mientras que entre los bancos privados alcanza aproximadamente $1,46 millones.
De acuerdo con el análisis, Mercado Pago concentra cerca del 19% de las personas morosas, pero representa alrededor del 2,9% del dinero total en mora. La diferencia permite distinguir entre cantidad de personas afectadas y volumen de dinero comprometido.
Las fintech concentran personas en mora pero una menor proporción del dinero
Una tendencia similar se advierte cuando se analiza el conjunto de fintech y billeteras digitales.
Estas empresas concentran aproximadamente el 29,4% de las personas en mora, pero representan el 6,2% del monto total impago.
Los bancos presentan una distribución diferente. Las entidades privadas concentran el 27,1% de los morosos, pero explican el 45,1% del dinero en mora.
Al sumar bancos públicos y privados, el sistema bancario tradicional concentra aproximadamente 64,5% del monto total en situación irregular.
La información muestra, de esta manera, dos perfiles diferentes. Las fintech registran una cantidad elevada de personas con deudas relativamente pequeñas, mientras que los bancos concentran una proporción menor de morosos con obligaciones de mayor monto.
El crédito rápido no bancario registra los mayores niveles de mora
El informe identifica otro segmento con una tasa de incumplimiento elevada: el denominado crédito rápido no bancario.
Se trata de empresas que otorgan préstamos con requisitos reducidos y procesos de solicitud que pueden realizarse de manera digital. El análisis incluye a 68 compañías de este segmento.
En conjunto, el 52,1% de sus clientes se encuentra en mora.
La cifra representa aproximadamente 1,3 millones de personas. En algunas de las empresas analizadas, la proporción de clientes morosos alcanza el 65% e incluso llega al 86%.
El segmento representa cerca del 22,5% de las personas morosas del país, aunque explica menos del 8% del monto total impago.
Estos datos también abren el debate sobre los criterios utilizados por las empresas para evaluar la capacidad de pago de los solicitantes y sobre los mecanismos de regulación aplicados a este tipo de financiamiento.
Los bancos concentran la mayor parte del dinero impago
Cuando el análisis se centra en el volumen de dinero y no en la cantidad de personas, los bancos privados adquieren mayor peso.
Las entidades privadas registran aproximadamente 1,59 millones de personas en mora y una deuda mediana cercana a $1.458.000.
Además, concentran alrededor del 45% del dinero total en mora.
El perfil de estos deudores se diferencia del observado en las fintech y otros prestamistas. En el sistema bancario aparecen obligaciones de mayor monto asociadas principalmente con tarjetas de crédito y préstamos personales.
Dentro de los mecanismos utilizados para recuperar el dinero, las refinanciaciones tienen una participación relevante. Aproximadamente una cuarta parte de los recuperos registrados durante el último mes analizado correspondió a refinanciaciones.
La mayoría de los deudores tiene obligaciones con pocas entidades
El análisis también permite observar el nivel de concentración de las deudas.
El 50% de los deudores le debe solamente a una entidad, mientras que el 90% tiene obligaciones con un máximo de tres entidades.
Los datos no permiten concluir que exista un proceso generalizado en el que los hogares tomen múltiples préstamos para cancelar deudas anteriores.
Sin embargo, entre las personas que tienen dos obligaciones simultáneamente impagas aparece una concentración relevante fuera del sistema bancario.
La cantidad de entidades involucradas constituye otra variable para analizar el nivel de sobreendeudamiento de los hogares y la forma en que los distintos prestamistas comparten información sobre la capacidad de pago.
Pobreza y desempleo no explican por sí solos el aumento de la mora
El informe también analiza la relación entre mora, pobreza y desempleo a partir de información de la Encuesta Permanente de Hogares.
Los resultados no permiten atribuir el crecimiento de los incumplimientos exclusivamente a esas dos variables.
Al comparar los distintos aglomerados urbanos, la pobreza explicaría aproximadamente una cuarta parte de las diferencias en los niveles de mora, mientras que el desempleo tendría una incidencia cercana al 9%.
Una relación más marcada aparece con el tipo de entidad que otorga el crédito.
En las ciudades donde una mayor proporción de habitantes obtiene financiamiento mediante entidades no bancarias también se observa una mayor tasa de mora.
El vínculo no permite establecer una relación causal, pero señala una asociación entre el tipo de prestamista y el nivel de incumplimiento.
El informe también plantea que la pérdida del poder adquisitivo de los hogares podría tener una incidencia mayor que la pobreza o el desempleo considerados de manera aislada.
15 millones de argentinos cumplen regularmente con sus deudas
El escenario plantea una tensión entre dos fenómenos. Por un lado, 5,86 millones de personas tienen alguna deuda en mora. Por otro, Argentina mantiene un nivel de crédito relativamente reducido en comparación con otras economías de la región.
Actualmente existen alrededor de 15 millones de argentinos con algún tipo de financiamiento que cumplen regularmente con sus pagos.
El incremento de la morosidad puede llevar a las entidades a endurecer sus criterios de otorgamiento y reducir la cantidad de nuevos préstamos. Una señal de ese proceso aparece en las nuevas incorporaciones mensuales a la Central de Deudores: pasaron de aproximadamente 840.000 a 542.000 personas.
El comportamiento indica una reducción del ingreso de nuevos deudores al sistema en un contexto en el que los prestamistas también enfrentan mayores niveles de incumplimiento.
La información analizada muestra, en definitiva, que la mora de las familias argentinas no responde a un único perfil. Existen millones de personas con deudas pequeñas y un grupo menor que concentra gran parte del dinero impago. Los jóvenes presentan un aumento significativo de los atrasos, las fintech reúnen numerosos casos de montos reducidos y los bancos concentran la mayor parte del capital en mora.





