Desde distintos espacios cuestionaron que sectores políticos intenten “reinsertar” en la escena pública a dirigentes con antecedentes judiciales, aprovechando convocatorias masivas y reclamos legítimos para mejorar su imagen ante la sociedad.
“La defensa de la universidad pública no puede convertirse en una plataforma para reciclar figuras condenadas por corrupción”, señalaron dirigentes opositores, quienes interpretan la presencia de Ramírez como parte de una estrategia de reposicionamiento político.
La aparición de la ex funcionaria no pasó desapercibida en redes sociales, donde circularon imágenes y videos de su participación en la movilización. Allí, varios usuarios recordaron las causas judiciales en las que fue investigada y posteriormente condenada, cuestionando el intento de algunos sectores de “blanquear” su figura pública.
En el ámbito político puntano sostienen que, detrás de estas apariciones, existe una intención de reconstruir vínculos con sectores militantes y organizaciones sociales de cara al futuro escenario electoral, buscando dejar atrás el fuerte desgaste que provocaron las denuncias y condenas por corrupción durante los últimos años del rodriguezaismo.
Mientras tanto, la discusión continúa abierta: ¿puede una dirigente condenada por corrupción volver a ocupar espacios de representación pública sin que su pasado sea parte del debate?





