“Me ha partido el alma, y me gustaría pedir la destitución. No le corresponde y le queda muy grande el puesto. Parece que esta señora no tiene hijos, ni nietos, ni le importa la sociedad”, resumió Marité Escobar para referirse a la jueza de Ejecución en lo Penal de la Segunda Circunscripción Judicial, Nora Villegas por otra decisión polémica que la expone. Ahora le otorgó un permiso extraordinario a Rodrigo Ezequiel Chilote, uno de los tres condenados a prisión perpetua por el homicidio de Jesús Muñoz.
“Una gran decepción” es lo que sienten por estas horas Marité y Cristian. Son los padres de Jesús. Llevan un dolor que tal vez nunca vayan a digerir. La salida de la cárcel, un año y medio después de ser condenado, trascendió porque Chilote se quiso fugar y por el caos que causaron sus familiares para ayudarlo. Los agentes penitenciarios pudieron reducirlo, aunque fueron agredidos cuando intentaban subirlo al móvil. Por eso se enteraron y se indignaron.
“Quieren venir a pasarla bien con sus familias mientras nosotros vamos a ver a mi hijo al cementerio. No lo entiendo”, transmitió la mujer en una entrevista con El Chorrillero, desconsolada porque al llanto no puede calmarlo. Para el padre, “que se cumpla la condena, es también Justicia, y no hay fundamento para que salgan”, y cuestionó el poco tiempo que pasó para que ya estén accediendo a un beneficio que, según la magistrada, otorga para “afianzar el vínculo familiar”.
Marité Escobar, madre de Jesús Muñoz. (Foto: Nahuel Sanchez)
Era la segunda vez en el año que Villegas autorizaba a Chilote para que tenga una visita en su casa, ubicada en Amaro Galán extremo sur, en inmediaciones al Río V. Y esta vez usó esa oportunidad para escaparse.
“Es lamentable lo de la jueza, no sé por qué será. Habrá intereses de por medio, o tendrá beneficios, es lo que me hace pensar. Y si estoy equivocado que me lo desmientan. La Justicia se tiene que hacer cargo, porque esto va a seguir ocurriendo si no lo paramos”, planteó Muñoz. Criticó “el vínculo familiar” que le permitió la salida a Chilote: “Está visto que los mismos parientes lo quisieron ayudar ¿Qué pasaba si se escapa? Toda la Policía iba a tener que salir a buscarlo”.
Cristian Muñoz, papá de Jesús. (Foto: Nahuel Sanchez)
“Los momentos que vivimos no se los deseo a nadie. Nunca nos vamos a olvidar de esto, pero no lo quiero recordar todos los días, y a estos ya los tenía lejos en mis pensamientos. Ahora ¿qué más podemos esperar de la Justicia? Mataron a una persona, me mataron a mi hijo y ellos están en la calle”, agregó.
Cuando este jueves Marité vio la noticia, el corazón se le volvió a estrujar. “Sentí muchísimo dolor, porque a él y a los demás asesinos, eso son para mí, se les ha dado permiso para que salgan en diferentes fechas. Tienen una perpetua, sin goce de beneficios. Es un caso aberrante. Siento que la jueza se está burlando de nosotros”, dijo.
El 11 de diciembre de 2024, Chilote fue condenado a prisión perpetua junto a hermano Jonathan Moreno y su amigo Isaías Suárez. El 25 de febrero de ese año atacaron a Muñoz, cuando estaba en la plaza del barrio 1000 Viviendas, junto a su novia. Le quisieron quitar la moto, pero como él se resistió le clavaron un cuchillo en el tórax, y esa herida le causó la muerte a las pocas horas: le habían rajado el corazón.
Los recuerdos de Jesús que son el tesoro de su madre Marité.
El Chorrillero pudo confirmar que entre el 3 de febrero y el 18 de mayo de este año, Villegas permitió que salgan de la cárcel 33 internos condenados con rumbo a Villa Mercedes. Es decir, 33 viajes en 3 meses. De ese total, 11 son abusadores y 16 homicidas. Cuatro de ellos cumplen prisión perpetua. De los datos surge también que solamente en enero de este año habilitó 11 permisos a condenados por homicidio, abuso sexual y robos con armas de fuego.
No es la primera vez que la magistrada es criticada por al otorgamiento de libertades condicionales, salidas transitorias y permisos extraordinarios a personas que cumplen penas por delitos gravísimos. El año pasado le dio la libertad condicional a Diego Domingo Ponce, y tres meses después este hombre atacó en el cuello a una nena de 10 años cuando entró a robar a la casa. La menor fingió que había muerto, y por eso no siguió lastimándola. Ella estuvo internada varios días y se recuperó.
Entrevista: Sonia Schoenaker
Fotos y video: Nahuel Sanchez





