
El Ministerio Público Fiscal incorporó nuevas evidencias para acusar a Gonzalo Suárez, el conductor que embistió al motociclista Cristian Gil, y luego escapó. Hizo referencia al informe preliminar de la mecánica del accidente e imágenes de cámaras de seguridad posterior al hecho que confirman que Suárez volvió al lugar del hecho minutos después del impacto.
Terminó imputado por lesiones graves culposas en accidente de tránsito agravadas por darse a la fuga y no socorrer a la víctima en concurso real con el abandono de persona y ocultamiento de prueba. Estas últimas calificaciones fueron solicitadas por la querella, luego de exponer su teoría del caso, en relación al comportamiento posterior del automovilista. También se ordenó la prisión preventiva por el término de 60 días.
La defensa se opuso a lo solicitado por la querella, en primer lugar manifestó que la Fiscalía no amplió la plataforma fáctica y que no concurren los presupuestos del abandono de persona. Agregó que faltan elementos para incorporar y que su defendido se puso a disposición de la Justicia y entregó el vehículo, que no lo ocultó.
El fiscal Maximiliano Bazla solicitó la prisión preventiva fundada en los elementos que configuran el peligro de fuga y el entorpecimiento de la investigación. Mencionó la modalidad del accidente, los daños, el reconocimiento por parte del imputado como autor del hecho, testimonios, videos del accidente y posteriores.
Asimismo, hizo referencia a la solidez de la imputación, al comportamiento del imputado, y expresó que hay una clara conducta de no someterse al proceso y entorpecer el accionar de la justicia y que también existe una posibilidad de complicar y dificultar la investigación.