
Por Sonia Schoenaker
La bronca, la impotencia y el cansancio se mezclan cada vez que Valeria Mercau tiene que volver a hablar de la causa por la muerte de su hija. A un año y siete meses del hecho, siente que la Justicia le sigue poniendo obstáculos. Mientras las audiencias se suspenden, el acusado continúa en libertad y la familia todavía espera una fecha de juicio.
Laura Oviedo murió el 19 de octubre de 2024 en la Autopista de las Serranías Puntanas, a la altura de Liborio Luna. Viajaba junto a su mamá rumbo a la ciudad de San Luis cuando bajó de la moto en la que circulaban para acomodar un bolso que las estaba incomodando y fue embestida por un camión que, según la investigación, siguió su marcha sin detenerse. La joven, que tenía 19 años, fue trasladada de urgencia al Hospital “Juan Domingo Perón” de Villa Mercedes, donde murió horas más tarde producto de las heridas y los golpes.
Por el hecho fue imputado en marzo de 2025 Sergio Alejandro Funes, acusado por “homicidio culposo agravado por fuga y abandono de persona”. Sin embargo, la causa todavía no tiene fecha de juicio.
Este jueves, Mercau viajó desde San Luis hasta Villa Mercedes junto a las abogadas querellantes Micaela Rodríguez y Gabriela Verón. La audiencia estaba prevista para las 9:30, pero cuando ya estaban en Tribunales les informaron que volvía a suspenderse por tercera vez.
Según les comunicaron en el Poder Judicial, el abogado defensor Pascual Celdrán avisó apenas una hora antes que no podía asistir porque tenía un juicio oral sobre otra causa. Para la familia, la explicación no hizo más que profundizar el enojo y la sensación de desgaste. “Es la tercera audiencia que nos suspenden, ellos no se presentan. Las abogadas pidieron la detención inmediata porque está burlando a la Justicia y siempre la negaron”, expresó Valeria.
“No podés cancelar a último momento y que el juez te dé lugar para cancelar una audiencia que ya estaba programada hace un mes atrás. Entonces me enoja porque al final tiene más prioridad el asesino de mi hija que mi hija”, sentenció.
Desde la muerte de Laura, Mercau perdió su trabajo y hoy se sostiene con “changas”, mientras vive con su hijo de 14 años en la ciudad de San Luis, donde se mudaron recientemente.
“Yo hoy no tengo un trabajo fijo. Tengo que pagar el alquiler, mantener a mi hijo y además costear los viajes y los viáticos de las abogadas. Llegar hasta acá para que una hora antes suspendan todo es injusto”, sostuvo.
Laura había comenzado a estudiar Abogacía y tenía proyectos de vida que “se perdieron”. Su mamá la siente, la extraña y la recuerda todo el tiempo.
“A veces cuando el día está lindo digo ‘está como para comer mandarinas al sol’ porque eso decía ella”, recordó.
También mencionó que durante mucho tiempo siguió escribiéndole mensajes por WhatsApp a Laura, como una forma de mantenerla en su día a día, hasta que la cuenta dejó de estar activa.
La mujer rememoró además el único momento en que estuvo frente a frente con Funes, durante la audiencia de formulación de cargos. “Él agachó la cabeza, pasó y no nos miró. Sentí una impotencia enorme, unas ganas de tirármele encima, pero mis abogadas me tranquilizaban. Ver la cara del tipo que mató a mi hija y que pasara como si nada fue terrible. Nunca me dijo ‘disculpame’, nunca tuvo la intención”, contó.
La causa está en manos del fiscal de Instrucción N°1 Maximiliano Bazla. Según contó Valeria, tras la última suspensión volvió a pedirle que solicite la detención del imputado: “Me dijo que iba a hacer todo lo posible y que si no se presenta a la próxima audiencia lo iban a traer por la fuerza pública”.
Mientras esperan novedades judiciales, la familia organiza una nueva marcha que se realizará la próxima semana desde la Plaza Pedernera hasta el Poder Judicial para reclamar que establezcan una fecha para el debate oral.
“Cada audiencia que suspenden es volver a llorar a mi hija, siento que cada vez estamos más lejos de la justicia”, transmitió.
Aseguró que encuentra fuerzas para seguir adelante en sus dos hijos varones y en la necesidad de seguir reclamando justicia por Laura.
“Quiero justicia por mi hija, que hagan lo justo. Que él pague por lo que le hizo a Laura. No voy a parar hasta que eso pase”, concluyó.