
Por Rocío Ojeda
El crimen del policía federal retirado Miguel Ángel Quiroga ocurrió el sábado 11 de abril, pero su cuerpo fue hallado recién el viernes 17 en su casa ubicada sobre Rafael Cortez, entre Chile y Guayaquil, en Villa Mercedes. El fiscal Maximiliano Bazla le formuló cargos por “homicidio en ocasión de robo” a Atilio Rodrigo Canciani, reconstruyó con precisión cómo fue el asesinato e indicó cuáles son las evidencias que reunió para acusarlo.
En la audiencia de este jueves se reveló que entre la víctima y el imputado existía una “relación de trato”. Ese vínculo fue respaldado por el testimonio de una prima de Quiroga, quien declaró que el hombre le había comentado que Canciani estaba buscando alquilar un espacio que tiene en el patio. El acusado es conocido también porque vende pan por el barrio. Tiene 49 años.
Las cámaras de seguridad resultaron clave para reconstruir la historia. Por los registros de un aparato ubicado en una escuela, se sabe que Quiroga salió de su casa a las 10 y regresó a las 10:40 del sábado. Después, las filmaciones de un kiosco cercano a su vivienda muestran a Canciani comprando una caja de vino y dirigiéndose hacia el domicilio de Quiroga. Esa lo capturó de frente y ahí pudieron identificarlo.
A las 12:04, otras grabaciones, lo toman entrando a la propiedad de la víctima, donde estuvo hasta las 13:27. Es ese lapso sospechan que se produjo el homicidio.
Atilio Rodrigo Canciani en la audiencia donde le formularon cargos.
En las declaraciones que hizo ante la jueza Natalia Pereyra Cardini, el imputado dijo que ingresó con la intención de consultarle porque quería alquilarle un lugar en el fondo de la casa. Sostuvo que en ese contexto la víctima lo “manoseó” e intentó “abalanzarse” sobre él. Eso derivó en un forcejeo que terminó en un ataque mortal.
Los dichos encuentran sustento en el informe de una médica forense. Lo que constató en Canciani fueron marcas que dejó una probable pelea cuerpo a cuerpo: presentaba lesiones en la frente, mano y muñeca, además de heridas en el codo, la rodilla y cortes en la punta del dedo índice. Y según dijo él, le dolía la zona del tórax.
La autopsia determinó que Quiroga tenía múltiples heridas cortantes en la espalda y el cuello, entre ellas un corte en la tráquea que le provocó un shock hipovolémico: se desangró.
Limpió la escena del crimen
Lo que vino después se tornó aun más escalofriante. De acuerdo a la reconstrucción del representante del Ministerio Público Fiscal, el acusado regresó en reiteradas ocasiones a la vivienda en los días posteriores para “limpiar la escena” y eliminar rastros.
El mismo sábado volvió a las 17:48 y se retiró a las 19:20. El lunes y el martes repitió los ingresos, y estuvo varias horas adentro. Las cámaras confirmaron que, desde el día del crimen hasta el martes, nadie más que él estuvo en el interior.
También se habría descartado de elementos comprometedores, como el arma homicida, que aún no fue encontrada, y prendas de vestir. Todo esto, mientras el cuerpo permanecía oculto en el interior de la vivienda.
El viernes 17, fue el hermano de Quiroga quien dio aviso a la Policía para que intervenga porque no se podía comunicar con él. Hallaron el cuerpo en la parte posterior del garaje, en avanzado estado de descomposición. Lo había cubierto con una frazada, una sábana y una tela de arpillera. Según explicó Bazla, eso posiblemente lo hizo para contener la sangre que brotaba del cuerpo.
La escena presentaba un dato clave: todos los accesos estaban cerrados. La puerta del garaje tenía una tranca de hierro; la que comunicaba con el patio, estaba con llave; y la reja contaba con un candado. “Quien cometió el hecho ingresó y se retiró por el mismo lugar, cerrando todo al salir”, explicó el fiscal, al detallar que el autor abandonó la vivienda por la puerta principal.
La investigación permitió establecer no solo la mecánica del crimen, sino también la conducta posterior del imputado, que permaneció varios días manipulando la escena sin que nadie más ingresara al domicilio. Con estos elementos, la Justicia avanzó en la imputación de Canciani que pidió la prórroga de detención.