
Un ciudadano panameño fue detenido en Panamá acusado de extorsionar y acosar a menores de edad de San Luis y de otras provincias del país. La causa se inició en el sur de Córdoba y permitió detectar víctimas también en La Rioja.
El procedimiento se concretó en el marco de la denominada “Operación Internacional Córdoba”, una investigación encabezada por la Fiscalía de Instrucción de La Carlota, a cargo de la fiscal Romina Wisnivetzky, en conjunto con el Ministerio Público de la Fiscalía de Delitos Sexuales de Panamá Oeste, la división Ciberdelitos de la Policía Nacional panameña y organismos especializados en cibercrimen de ambos países.
El hombre se encuentra acusado por delitos contra la libertad e integridad sexual en la modalidad de corrupción de personas menores de edad, explotación sexual comercial y otras conductas afines.
De acuerdo con lo comunicado por la Justicia cordobesa, la causa se inició a partir de un reporte del National Center for Missing & Exploited Children (Ncmec), que alertó sobre supuestos delitos cometidos contra menores de una localidad del sur provincial.
A partir de esa notificación, la Fiscalía reconstruyó el recorrido digital del sospechoso y detectó que la maniobra se repetía con distintas víctimas.
Las maniobras
Según la investigación, el acusado realizaba un primer contacto a través de una red social (generalmente Instagram) con el objetivo de entablar una conversación, generar confianza y consolidar un vínculo. Luego trasladaba el intercambio a Whatsapp, donde comenzaba a solicitar imágenes de contenido sexual bajo promesa de una remuneración económica.
Una vez obtenidas las primeras fotos o videos, el mecanismo cambiaba: exigía nuevo material y, ante la negativa de las víctimas, recurría a amenazas de viralizar las imágenes o causar daño a sus familiares más cercanos.
Además, se llevaron adelante distintas medidas de prueba, entre ellas la recepción de testimonios mediante Cámara Gesell y el análisis de registros telefónicos y movimientos bancarios. Ese trabajo permitió establecer que no se trataba de hechos aislados y que el mismo sospechoso habría contactado a las menores.
Con esos elementos, la Fiscalía determinó que actuaba desde Panamá, lo que derivó en un pedido de cooperación internacional.
El operativo culminó con la detención del sospechoso en la capital del país caribeño y el secuestro de una importante cantidad de material digital, que ahora se encuentra bajo análisis.
Los investigadores buscan determinar el alcance total de las maniobras y si existen más víctimas, tanto en Argentina como en otros países.